Cada palabra publicada en este blog nació de la escritura de José Luis Colombini. Estas crónicas, ensayos, poemas y reflexiones forman parte de su obra intelectual y están protegidos por los derechos de autor. Si algún texto te conmueve, podés compartirlo, siempre citando la fuente y respetando la autoría. Gracias por valorar el trabajo creativo y la escritura independiente.

INSTRUCCIONES PARA NAVEGAR POR CRONICAS DEL DESVELO

Bienvenido. Este blog llamado Crónicas del desvelo (https://elgatodelespejo.blogspot.com/) contiene muchos más materiales de los que aparecen en la pantalla inicial. Al ingresar, verá las siete publicaciones más recientes. Cuando llegue al final de la página, encontrará la opción “ENTRADAS ANTIGUAS”. Al hacer clic allí accederá a cinco publicaciones anteriores. Puede repetir este procedimiento sucesivamente hasta llegar a los primeros textos publicados en el blog. En la barra lateral izquierda encontrará el menú “Habitaciones conectadas” (Etiquetas), donde están organizadas las distintas categorías. Si desea leer poemas o textos de una categoría o etiqueta determinada, simplemente haga clic sobre ella. Se abrirán todas las publicaciones relacionadas con esa etiqueta. Si no aparecen todas en una sola página, al final encontrará nuevamente las opciones “ENTRADAS MÁS RECIENTES”, “PÁGINA PRINCIPAL” y “ENTRADAS ANTIGUAS”. Haciendo clic en “ENTRADAS ANTIGUAS” podrá seguir explorando más contenidos vinculados a ese tema. También dispone de un “BUSCADOR”. Allí puede escribir el nombre de un tema, un texto, un verso o una crónica. El blog le mostrará todas las publicaciones relacionadas con su búsqueda. Debajo del buscador encontrará el menú “Mapa de crónicas” . Allí se muestran los títulos de las publicaciones del mes en curso y un listado de meses anteriores. Al hacer clic sobre un mes podrá ver las entradas publicadas durante ese período y acceder a ellas. De esta manera podrá recorrer el blog año por año y mes por mes. Si lo desea, puede dejar sus comentarios al final de cada publicación haciendo clic en “COMENTARIOS”. Este blog se actualiza periódicamente, por lo que siempre podrá encontrar nuevos poemas, crónicas, ensayos, fotografías, videos e imágenes. Gracias por visitar Crónicas del desvelo. Que encuentre aquí alguna palabra que merezca acompañarlo un poco más allá de la pantalla.

Las Malvinas también juegan


 

Las Malvinas también juegan

 

Argentina volvió a derrotar a Inglaterra en un Mundial. Otra vez. Como si la historia, caprichosa y obstinada, insistiera en escribir el mismo capítulo con protagonistas distintos. Ya no estaban Rattín discutiendo con un árbitro alemán que no hablaba su idioma. Ya no estaba Maradona dibujando con la zurda la carrera más hermosa de la historia del fútbol. Ya no estaban los penales de Saint-Étienne ni Beckham expulsado. Estaban estos pibes, nacidos muchos años después de 1982, llevando sobre los hombros una memoria que no vivieron, pero que heredaron.

Cuando terminó el partido desplegaron una bandera sencilla. Apenas una tela blanca y unas letras negras escritas sin pretensiones estéticas: "Las Malvinas son Argentinas".

No fue una jugada preparada. No cambió el resultado. No agregó un gol al marcador. Pero transformó un festejo deportivo en un gesto que excede al fútbol.

Siempre aparecen quienes repiten que deporte y política no deben mezclarse. Lo curioso es que esa frase suele pronunciarse únicamente cuando la política les incomoda. Porque el fútbol nunca fue un laboratorio estéril. Siempre cargó con las cicatrices de los pueblos, con sus orgullos, sus derrotas y sus memorias.

Las Malvinas no son una consigna de ocasión. Son una ausencia. Un nombre pronunciado en las escuelas, en las familias de los excombatientes, en los cementerios donde todavía hay cruces mirando un viento que no entiende de diplomacias. Para un argentino, esas dos palabras nunca son indiferentes.

Quizá por eso la imagen duele y emociona al mismo tiempo. No porque resuelva un conflicto internacional. No porque una bandera pueda modificar la geografía. Sino porque recuerda que los pueblos también conservan memoria a través de sus símbolos.

En 1966 expulsaron a Rattín como si hubiera encarnado la insolencia de todo un país. En 1986 Maradona respondió con fútbol, con picardía y con una obra de arte. En 1998 otra vez hubo tensión, penales y heridas abiertas. En 2002 Inglaterra volvió a imponerse desde los doce pasos. Y ahora, en 2026, otra generación escribió su propia página.

No creo que el fútbol cure las heridas de la historia. Pero, a veces, las ilumina durante noventa minutos.

Mientras los jugadores abrazaban esa bandera improvisada, pensé que millones de argentinos no estaban viendo únicamente una semifinal. Estaban mirando una fotografía donde el deporte, la memoria y la identidad volvían a encontrarse. Es que hay partidos que se ganan con goles y otros que se juegan en un territorio mucho más difícil de explicar. Y ese territorio, para nosotros, sigue teniendo dos nombres que el tiempo se niega a borrar.

Malvinas Argentinas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario


"Los lectores de Crónicas"

Flag Counter