Cada palabra publicada en este blog nació de la escritura de José Luis Colombini. Estas crónicas, ensayos, poemas y reflexiones forman parte de su obra intelectual y están protegidos por los derechos de autor. Si algún texto te conmueve, podés compartirlo, siempre citando la fuente y respetando la autoría. Gracias por valorar el trabajo creativo y la escritura independiente.

INSTRUCCIONES PARA NAVEGAR POR CRONICAS DEL DESVELO

Bienvenido. Este blog llamado Crónicas del desvelo (https://elgatodelespejo.blogspot.com/) contiene muchos más materiales de los que aparecen en la pantalla inicial. Al ingresar, verá las siete publicaciones más recientes. Cuando llegue al final de la página, encontrará la opción “ENTRADAS ANTIGUAS”. Al hacer clic allí accederá a cinco publicaciones anteriores. Puede repetir este procedimiento sucesivamente hasta llegar a los primeros textos publicados en el blog. En la barra lateral izquierda encontrará el menú “Habitaciones conectadas” (Etiquetas), donde están organizadas las distintas categorías. Si desea leer poemas o textos de una categoría o etiqueta determinada, simplemente haga clic sobre ella. Se abrirán todas las publicaciones relacionadas con esa etiqueta. Si no aparecen todas en una sola página, al final encontrará nuevamente las opciones “ENTRADAS MÁS RECIENTES”, “PÁGINA PRINCIPAL” y “ENTRADAS ANTIGUAS”. Haciendo clic en “ENTRADAS ANTIGUAS” podrá seguir explorando más contenidos vinculados a ese tema. También dispone de un “BUSCADOR”. Allí puede escribir el nombre de un tema, un texto, un verso o una crónica. El blog le mostrará todas las publicaciones relacionadas con su búsqueda. Debajo del buscador encontrará el menú “Mapa de crónicas” . Allí se muestran los títulos de las publicaciones del mes en curso y un listado de meses anteriores. Al hacer clic sobre un mes podrá ver las entradas publicadas durante ese período y acceder a ellas. De esta manera podrá recorrer el blog año por año y mes por mes. Si lo desea, puede dejar sus comentarios al final de cada publicación haciendo clic en “COMENTARIOS”. Este blog se actualiza periódicamente, por lo que siempre podrá encontrar nuevos poemas, crónicas, ensayos, fotografías, videos e imágenes. Gracias por visitar Crónicas del desvelo. Que encuentre aquí alguna palabra que merezca acompañarlo un poco más allá de la pantalla.

Cuando el miedo entra por los vitrales: una noche de cine de terror en un templo neogótico


Cuando el miedo entra por los vitrales: una noche de cine de terror en un templo neogótico

 

 

En una época en la que casi todo se consume desde la comodidad del sofá, Buenos Aires propone una experiencia que recupera algo esencial del cine: el ritual. Porque el miedo también necesita escenario.

Durante julio, el histórico templo neogótico de Santa Felicitas, en Barracas, dejará de ser únicamente un testimonio de la arquitectura del siglo XIX para convertirse en una sala de proyección donde el suspenso no empieza con la primera escena, sino mucho antes, cuando el espectador atraviesa sus puertas.

Las agujas apuntando al cielo, los vitrales filtrando una luz tenue, las bóvedas que amplifican cada sonido y los muros cargados de historia parecen haber estado esperando, desde hace más de un siglo, la llegada del cine de terror. No es difícil imaginar que cualquier sombra tenga vida propia. Ni que un simple crujido haga girar la cabeza.

El programa no podía ser más apropiado. “Dawn of the Dead”, (El amanecer de los muertos) el clásico inmortal de George A. Romero, vuelve a demostrar que los zombis nunca fueron solamente zombis. Siempre hablaron de nosotros: del consumo, de las multitudes, de la soledad y del miedo a convertirnos en una masa que camina sin saber hacia dónde.

La segunda proyección, “MadS” (2024) es un filme francés de suspenso y terror dirigido por David Moreau.

Apuesta por otra forma de inquietud. Filmada en un único plano secuencia, elimina el respiro del montaje y obliga al espectador a permanecer atrapado dentro de la historia, como si tampoco pudiera escapar del edificio.

La narrativa se inicia cuando “Romain”, un joven, consume una sustancia nueva antes de ir a una fiesta. Durante su trayecto, encuentra a una mujer que está cubierta de sangre y claramente aterrorizada. Desde ese instante, la velada se convierte en un torbellino de miedo, agresión y propagación, donde no se puede distinguir fácilmente lo que es resultado de la droga y lo que es una amenaza mucho más concreta.

La experiencia de ver cine de terror en un templo neogótico con más de 150 años comienza incluso antes de que se apaguen las luces. Un cóctel de bienvenida recibe al público mientras el templo va llenándose de murmullos. Después llega el silencio. El mismo silencio que precede a los grandes sobresaltos.

Quizá ahí resida el verdadero atractivo de esta propuesta. No se trata únicamente de ver dos películas. Se trata de recordar que el cine alguna vez fue una ceremonia colectiva. Entrar a un lugar desconocido, compartir la oscuridad con extraños y aceptar, durante un par de horas, que la ficción gobierne nuestros sentidos.

Resulta curioso que, en tiempos dominados por pantallas diminutas y algoritmos que deciden qué debemos mirar, el terror encuentre refugio en un edificio construido hace más de ciento cincuenta años. Como si la arquitectura todavía pudiera hacer algo que ninguna plataforma consigue: predisponernos emocionalmente antes de que aparezca el primer fotograma.

Tal vez por eso la experiencia seduce tanto. Porque el miedo nunca dependió únicamente de la película. También depende del lugar, del silencio, de la oscuridad y de la imaginación de quien observa.

Y pocas cosas alimentan mejor la imaginación que un viejo templo neogótico cuando las luces se apagan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario


"Los lectores de Crónicas"

Flag Counter